MI PEQUEÑO MUNDO
UTOPÍA
Una utopía es algo ficticio, ideal, fantástico e irrealizable dijo mi maestra. Dijo muchas otras cosas, habló de una obra sobre una isla, de la utopía de la igualdad social, hasta de un señor que se llamaba Tomás Moro. Luego nos preguntó sobre qué cosas nos parecían utópicas, y nos dijo que pensáramos en escribir una utopía.
Yo no sé muy bien qué escribir, es algo difícil para mí hablar de algo utópico. Hasta me cuesta escribir la palabra.
Lo que sé es que en mi escuela a veces me parece que hay muchas cosas utópicas. En todos lados, ya sé, mi mamá me dice que no tengo que poner todo en la misma bolsa. Con eso me quiere decir que clasifique, que todo no es lo mismo. Pero yo paso muchas horas en la escuela con mis amigos, mis maestras, sus aulas, las sillitas pequeñas e incómodas, los pasillos. Entonces creo que puedo a veces, poner todo en la misma bolsa, después de todo no tengo tantas bolsas.
A mi mejor amiga la molestan mis compañeros porque tiene una manchita, chiquita, casi invisible. Pero varios la notan y se la hacen ver enorme, como si toda ella estuviese manchada. A otro nene que es un poco rellenito, o gordo como ellos dicen, lo molestan también. Y lo hacen sentir triste, diferente, solamente porque a él le gusta comer un poco más que a los demás.
Y podría hablar de otras cosas, pero no es el tema, el tema es la utopía.
Para mí algo utópico sería que todos logren aceptar al otro como es, bajito, gordo, alto, con anteojos, con piel manchada, con , con, con…
Mi mamá dice que al que no le guste que no mire, y al que no le soy simpática que no sea mi amigo. Ella dice que cada uno es como es y que el otro puede elegir, mirarte, o quererte, nadie lo obliga. Pero en mi mundo es difícil.
Hay quienes buscan todo el tiempo algo que te haga sentir mal, avergonzarte, y se ríen (nunca solos siempre de dos o tres juntos), y te hacen llorar.
Algo utópico sería entender que nadie es perfecto y que hay que dejar vivir al otro como es, y que para reírse hay cosas más bonitas que reírse de otros.
A veces siento que también sería una utopía lograr hacer entender a aquellos que molestan a otros que ser tartamudo, o ser malo en deportes no es nada que deba molestarles, son así y no pueden ser de otra forma. Hasta a veces es difícil con ser como uno es. Lo diferente no es malo, lo malo es ser malo y disfrutar el dolor de los demás. Es inentendible que no lo entiendan. Es doloroso que no les duela ver a otro llorar.
A mí me dolió ver llorar a mi amiga mientras esos niños reían de ella, me dolió que le dijeran gordo a otro nene hasta verlo llorar. Me duele esperar el momento que se la agarren conmigo y descubran algo para hacerme sentir mal…porque eso ocurre, un día sos vos, otro yo.
A mi mamá le encanta el arte, se la pasa leyendo, viendo pelis y esas cosas. Y me contó de un escritor que le gusta mucho, Julio se llama y hasta escribió un libro que se llama como un juego que le encanta a mi hermanita. Mi mamá me dijo una frase de él “Como cansa ser todo el tiempo uno mismo”. Es cierto eso, bastante con nuestras quejas y nuestras cosas que no nos gustan. Todos las tenemos. No es necesario que otros se rían de ellas.
Yo no lo hago. ¿Vos lo hacés?
Creo que eso es una utopía para mi, respetarse, no buscar dañar a otros. O mejor dicho que mis compañeros entiendan que cada uno es como es y eso sí no le hace mal a nadie.
Pero la utopía real sería que por leer esto que escribo, sólo por leerlo, las cosas cambiaran en mi pequeño mundo, y ya nadie hiciese llorar a otros. Y luego, quien sabe, eso se multiplique en otros mundos de otras personas, y la gente paso a paso, lograra vivir en paz. Que una utopía dejara de ser eso, utopía...
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